Volver a empezar

Paula Deiros:“Escribir me ha permitido encontrar mi lugar en el mundo, es donde todo cobra sentido”

En 2024 nació su primer hijo y, en las noches de lactancia, Paula Deiros escribió su primera novela, El eco de la niebla, un thriller poco convencional a juicio de algunos. Hace cinco meses ha sido madre de nuevo y, en esas mismas noches, ha comenzado a escribir de nuevo. Ya dicen que el Galician Noir tiene nombre de mujer y que es el suyo.

Formada en violín y canto lírico en el conservatorio, así como en Educación Musical y en Turismo, la ahora escritora ejerce actualmente como profesora de música en As Rías Baixas. Sin embargo, su posicionamiento mediático le ha llegado de la mano de un libro de 450 páginas, que escribió en cuatro meses y medio.

Dicen que los niños vienen con un pan debajo del brazo, pero el mayor de Paula llegó con una novela negra que, en 5 días, alcanzó la segunda edición. Un libro que la autora recomienda a los lectores “que la disfruten desde la morriña, que dejen resonarla en un eco y despejen poco a poco la niebla con sus secretos”…

 -¿Qué has encontrado en la escritura que no descubriste en otra actividad de la vida?

En la escritura he encontrado refugio. Es un medio donde he canalizado siempre las emociones, y ha sido un cauce muy importante para trasladar mis inquietudes o pensamientos.

-¿Qué piensa la Paula compositora y profesora de la escritora?

Pues que cualquier expresión del arte tiene una conexión. Como compositora he hecho muchas obras en las que he tenido que musicalizar poemas o crear letras, y la escritura ha sido esencial en el proceso. Y como profesora, la enseñanza es un lugar donde debes transmitir tus aprendizajes ya bien sea de una manera práctica a través de la interpretación y experimentación de la música, o más teórica.

 Por lo tanto, siempre he tenido que comunicar y contar curiosidades de un modo que atraiga para poder asimilar mejor esos contenidos. Ser profesora, en estas generaciones que buscan lo inmediato, es tarea compleja, ya que hay que ingeniárselas para transmitirlo con tensión y suspense, sino es un público que rápidamente se aburre. Así que aquí ya tenía ventaja.

-¿Lo de escribir viene de lejos o ha sido una sorpresa vital?

Viene de lejos. Tengo montones de libretas que escribía cuando era pequeña con diarios de bitácora de mis viajes, narraciones, poemas… Siempre ha sido un lugar en el que me he sentido muy cómoda. Ya en la adolescencia me lo tomé más enserio alentada por mis profesores y empecé a participar en certámenes de prosa, poesía y relato corto.

-¿Cómo es que maternidad te sorprende con un libro?

Soy una persona muy dormilona, pero que siempre encuentra en la noche su “despertar”, es cuando más activa estoy. Al nacer mi hijo en 2024, y verme con múltiples despertares y con lactancia materna exclusiva, decidí volar mi imaginación para poder sobrellevar esa demanda. Y en esa quietud de la noche, con mi pequeño dormido al pecho, comencé a dejar brotar una idea que me perseguía y que acabó dando forma en una novela de misterio.

-¿Qué esconde el tiempo de lactancia que te sugiere un thriller? Poco convencional, por cierto

Cuando eres madre, te ves más vulnerable y más fuerte que nunca para poder hacer frente a la llegada de tu hijo. Es una dicotomía en la que el contrapunto te hace viajar entre dos aguas. Y a mí me generaba mucha inquietud y rechazo, el hecho de saber que existen mentes perversas que quieren hacer daño a los tuyos.

Ahí nació el germen, necesitaba comprender cuál era la pulsión y motivación detrás de esas atrocidades. No comprendía cómo alguien pudiera querer lucrarse a través del dolor ajeno, sin sufrir empatía. Por eso la protagonista de mi novela es una psicóloga forense y criminal que busca cazar a los asesinos, y es experta en realizar perfiles psicológicos de estas mentes psicópatas.

-Casi 450 páginas en cuatro meses y medio ¡Menudo portento! ¿Noches largas de desvelo?

Lo cierto es que me da apuro decir que lo he hecho en tan poco tiempo, porque pueda parecer que ha sido más descuidado. Sin embargo, ha sido como un géiser que nace y no eres capaz de controlar. Escribía capítulos de corrido, que muy pocas veces modificaba o cambiaba.

La primera impresión es la que suele ganar. Eso sí, una vez que tuve ya el “ok” de la editorial, le dediqué cerca de mes y medio a mejorar ese texto, la trama a través de una mayor documentación con la ayuda del asesoramiento de la Policía Nacional, así como de la Guardia Civil Marítima.

-¿Escribir te ha permitido encontrar tu lugar en el mundo?

Siempre me lo ha permitido, como he comentado, para mí no es nada nuevo. Lo que sí no había experimentado, era escribir una novela. Sí que, en la época de la pandemia, había escrito un par de capítulos de alguna distopía, pero que no les quise dar luz. Pienso que ahora todo cobra sentido, y que todas esas historias que rondaban por mi mente inquieta, ahora tienen su lugar donde posarlas.

-Cuando se edita un libro deja de ser del autor y se convierte en propiedad del lector ¿Ha habido algún momento en el que dudaste compartir algo de tu historia después de haberla escrito?

Esta novela la he escrito más bien como un fin terapéutico, necesitaba darle una salida a todo aquello que sobrevolaba en mis pensamientos. Soy una persona que le encantan los enigmas y jugar con misterio es algo muy divertido.

De modo que una vez que terminé la novela comencé a compartirla con los míos sin recelo, y el hecho de que me animaran a darle una salida mayor, me daba cierto vértigo. Pero ahora que estoy conociendo a los lectores y lectoras y su feedback es tan maravilloso, y no me arrepiento de que ahora esta historia sea de ellos y ellas.

-¿El peor crítico está en casa?

Soy una persona muy perfeccionista, o lo doy todo o nada. Para esta novela he querido aportar el mayor rigor posible, además de todo el asesoramiento policial, científico y marítimo. He querido asesoramiento a nivel histórico, antropológico, médico y psicológico para que no hubiera cabos sueltos.

-¿En el mejor de tus sueños imaginaste llegar a vivir esto?

Ni me lo había planteado. Es un sueño cumplido. Todavía siento cierto “síndrome del impostor” cuando me veo en las librerías. Me cuesta creer que, en cinco días desde su lanzamiento, ya se haya sacado una segunda edición. Está siendo todo maravillosamente increíble.

-¿Eres escritora amante de socializar o, por el contrario, necesitas la calma y la soledad para escribir?

Soy una persona sociable. Sin embargo, como buena empática y sensible que soy, necesito mis momentos en soledad. Son instantes en los que recargo las pilas, me veo con menos estímulos y busco mucho el contacto con la naturaleza, sobretodo con el mar. Lugar donde siempre he sentido una gran atracción. Desde la calma siempre encuentro mejor la inspiración.

-¿La mejor historia está por llegar?

Pues no lo sé… Ojalá que sí. Soy una persona ambiciosa, también perfeccionista y ¡ojalá! que lo que venga siempre sea mejor que lo anterior.  Pero me gusta mantener los pies en la tierra.

De nuevo he sido madre hace cinco meses y, como mis noches siguen siendo de muchos despertares, sigo escribiendo. Y ahora me veo con mayor presión, pues ya tengo una novela a las espaldas y, por lo tanto, quiero pensar que es un proyecto sólo para mí y los míos, y así no se corrompe tanto la idea de lo que quiero transmitir y fluye de un modo mucho más natural.

-¿Has sido una visionaria o una soñadora?

En mi entorno más cercano me han tildado de ser medio “meiga”, que me adelanto a ciertos acontecimientos o que soy pionera en ciertos campos todavía sin explotar. Yo creo que es porque soy intuitiva, muy observadora y tengo una mente que no para. Por ello pienso que soy una mezcla, pues la creatividad siempre brota de mi mente, y soñar siempre está presente.

Lo que sí te puedo decir es que este thriller es diferente, es más emocional y la carga de la vida de la protagonista cobra mucha importancia, así como la conciliación como madre. Y eso es algo que no suele encontrar el lector en otras historias del estilo.

-¿La escritura puede convertirse en tu estilo de vida?

Claro que sí. Es un lugar donde me lo paso muy bien, y donde todo cobra sentido.

-¿Galicia Calidade también en el imaginario de la novela negra?

Por supuesto. En “El Eco de la Niebla”, Galicia es un personaje más. Era muy importante crear una buena ambientación, con descripciones detalladas. Así como incluir nuestra idiosincrasia y nuestro idioma.

-¿Por qué los amantes de la lectura tienen que leer tu novela?

He querido crear una historia diferente, más emocional, que tiene como telón de fondo un crimen y un misterio por resolver. En donde la vida de la protagonista no pasa de puntillas, pues no solo nos centramos en la parte de la investigación criminal.

Todo ello bañado por la ría de Arousa, salpicado por la mitología, leyendas y folclore gallego. Es una novela para leer con pausa, para sentir su emoción y transitarla. Invito a los lectores a que la disfruten desde la morriña, que dejen resonarla en un eco y despejen poco a poco la niebla con sus secretos.

OTROS TITULARES

“Desde la calma siempre encuentro mejor la inspiración”

“Todavía siento cierto “síndrome del impostor” cuando me veo en las librerías”

“Soy muy dormilona, pero encuentro en la noche mi “despertar”. Es cuando más activa estoy”

“Me genera mucha inquietud y rechazo saber que existen mentes perversas que quieren hacer daño a los tuyos”

“Esta novela la he escrito como un fin terapéutico. Necesitaba darle una salida a todo aquello que sobrevolaba mis pensamientos”

“Soy una persona que le encantan los enigmas y jugar con misterio es algo muy divertido”

“Al terminar la novela, la compartí con los míos sin recelo. Publicarla me daba cierto vértigo, pero ahora estoy feliz por la respuesta de los lectores”

“Mi entorno dice que soy un poco meiga, pero es porque soy intuitiva, muy observadora y tengo una mente que no para”