Nunca decepciona. Todos sus discursos son siempre sensatos, atinados, certeros, sin evitar nunca la autocrítica e, incluso, posicionándose en temas delicados. El ser tan auténtico y no conocer la vanidad, a pesar de que podía tener una diplomatura en ella por todos sus logros, es lo que le hace ser tan especial.
http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2017/09/28/59cbd64d46163f68038b4633.html